UN DIA CON EL SEÑOR (II)


Primero una Frase: Una mirada de amor.


Dime si esto no es así, la mayoría de las personas, nos consideramos buenas personas, pero si esto fuese real debiéramos tener la obligación de brindar todo nuestro amor, afecto y toda nuestra ayuda a todos nuestros semejantes.

Y cuando digo semejantes me refiero. a todo ser humano, al que esta en la mejor posición económica y al que se ve privado de lo mas elemental para la vida.

Todo tiene su porque, todos ponemos aunque no nos demos cuenta, o creamos que engañamos a los demás, todo lo que somos en juego.

Muchas veces la posición económica nos llena los bolsillos, pero nos enfría el alma. Y mas de una vez vi gente extremadamente necesitada que comparte hasta lo ultimo que tiene.

Al que goza de toda la salud, pero esto va también al que esta enfermo, al primero no lo critico, porque es lo mas normal tener buena salud, es tan natural como respirar, así y todo no somos concientes de lo perfecta que es la maquina que nos regalo la creación para esta vida.

Pero se da, que de repente caemos en una enfermedad, recién ahí nos acordamos lo mal que tratamos a nuestro cuerpo, además muchas veces nos ponemos en contra del señor, hagámonos responsables de nuestras cosas, observemos con objetividad que tipo de vida llevamos, mejorémosla y si pidámosle al señor que nos ayude y acompañe y si salimos de la enfermedad tengamos una vida mas sana.

Y ésta vida a la que me refiero no se tiene con ropa mas abrigada, con medicamentos preventivos.

Se tiene con una vida mas equilibrada, uno como ser humano, en su vida familiar, sin engaños siendo buen padre, madre e hijo, siendo un buen jefe o empleado, practicar deportes, entretenimientos, relacionarse con los parientes, amigos.

De la misma forma al que come todos los días y al que puede hacerlo cada tanto, poner fuerzas el necesitado y prestar ayuda al necesitado el que tiene de sobra.

Escuchar al que piensa como nosotros, en lo social, político, económico, religioso o deportivo, y también al que esta en otra postura, nadie es dueño de la verdad absoluta, muy probablemente ésta no exista, o cambie con el tiempo.

Mucho mas al que esta al lado nuestro en el amor, en lo espiritual, en lo concreto, pero guardar un gran recuerdo de los seres queridos que están alejados.

Y todos, sin excepción son nuestros hermanos desde las personas encumbradas, hasta las que cumplen un servicio domestico. Nuestra misión como hijos de Dios es amarnos y ayudarnos.

Si así lo hacemos nuestra vida poco a poco cambiara y seremos mucho mejores, y sin darnos cuenta nuestra vida será distinta para mejor nuestro y de los que nos rodean.

Si hacemos esto recién podremos rezar la oración del Padre nuestro, y recién ahí estar capacitados para poder decirle a Dios: Padre nuestro que estas en los cielos... que es nuestro verdadero padre con entera sinceridad.

Te pido que vivas con plenitud el Cristianismo, y entenderás a la perfección la oración, la espiritualidad, la humildad, la caridad, esto te elevara en tu vida terrena, como con posterioridad en la divina.


HERNAN A. CALVO